La inteligencia de mercados al alcance de todos

El conocimiento del mercado es imprescindible para poder mantener y hacer crecer un negocio. Muchos no definen apropiadamente sus estrategias o iniciativas porque no cuentan con información y la realización de estudios de mercado es costosa y toma bastante tiempo.

Sin embargo, una gran parte de información ya se encuentra ya en la empresa, el problema es que no se conoce sobre su utilidad y por ello muchos datos están incompletos o simplemente no están procesados.

¿Se imagina saber dónde están ubicados la mayoría de sus clientes? ¿quienes son los que más consumen? ¿los que más veces vuelven?

Esta información es de vital importancia para mantener los buenos clientes convirtiéndoles en embajadores de su negocio, y también detectar a los malos para no invertir más en ellos.

Pero también:

¿Quiere conversar con los buenos clientes? ¿Invitarlos con alguna ocasión especial como el aniversario de apertura o el lanzamiento de una nueva línea?

¿Quiere saber dónde viven, donde están concentrados, desde dónde se desplazan, dónde se podría abrir una sucursal, dónde hacer volanteo, en qué sectores es conveniente proponer servicio a domicilio, en qué lugares se podría crecer, etc.,?

La información está en las facturas:

Correo, teléfono, dirección (o casi), monto de ventas, artículos que prefiere, fecha… todos esos datos que, al procesarlos y analizarlos permitirán definir estrategias que impulsen significativamente un negocio, están en las facturas

No es preciso software especializado, se puede procesar las facturas y filtrarlas por diferentes criterios en Excel o con cualquier otra hoja de cálculo.

Es posible también crear un mapa privado en Google Maps, ubicar los clientes, los proveedores, la principal competencia, saber dónde están negocios complementarios… en fin...

Pero también se podría conocer, eso sí, con un software un poco más avanzado pero igual gratuito, qué productos prefieren en las diferentes zonas, qué áreas aportan con más (y menos) compras en diferentes épocas del año, dónde están comprando más y dónde menos, etc.

Y eso solo con facturas de clientes; ¿se imagina lo que se puede obtener con información de los vendedores, de proveedores, de servicio al cliente, etc.?

Mucha información está ya dentro de la empresa. Es cuestión de procesarla; el análisis y definición de estrategias es posible y está mucho más cerca de lo que se cree.