La gran cantidad de fotografías de personas en situaciones delicadas o de animalitos indefensos con leyendas tales como: "sé que no me darás un like porque eres racista" o "no me darás un like porque soy feo" no responden a deseos altruistas de sensibilizar a las personas.  

MI reacción a esas publicaciones es una total indiferencia. 

¿Por qué?

¿Seré acaso insensible?

- Para nada

¿Seré por ventura, racista?

- En lo absoluto (y de eso pueden dar razón quienes me conocen)

No es el post es sí mismo el que me molesta, son las intenciones ocultas de quienes originalmente los producen las que me incomodan.

Porque, seamos claros, todos buscamos en las redes sociales viralidad, esto es, que nuestros posts se esparzan rápidamente a través de la red y nuestros pensamientos, nuestros productos e inclusive nuestras causas, sean conocidos por la mayor cantidad de personas posible.

Pero existe otro motivo, éste un tanto más "comercial" y tiene que ver con la manera en que Google rankea las páginas

Antes Google detectaba la cantidad de "clicks" que recibía una página al aparecer en los resultados de una búsqueda y colocaba en primer lugar a los que más clicks tenía.

Como es obvio suponer, aquellas páginas que aparecieran en los primeros lugares de la primera página de resultados son los que mayores posibilidades tendrían de efectuar ventas, lo que llevó a muchas empresas a contratar personas con la única tarea de dar "cliks" en el enlace de la página. (El asunto es un poco más complejo, pero por lo pronto basta con esta explicación).

Google se dio cuenta de esta situación y decidió implementar un algoritmo que, además de castigar los auto clicks, mejora la posición de la página en base a las referencias que se hagan de ella. Y es ahí donde entran directamente las redes sociales.

En otras palabras, si alguien le da un "me gusta" a una publicación y esa publicación está relacionada con una dirección electrónica o con una página web, Google le otorga puntos a favor a esa página.

Hasta aquí no hay nada malo. El asunto es que ahora, en la búsqueda desesperada de "likes" se han creado esta suerte de chantajes electrónicos (sé que no me darás un like porque eres racista) o camuflajes (dale un like si crees que es mejor Messi, o compartir si crees que es mejor Cristiano Ronaldo). De hecho, todos conocemos los meme generators donde se puede generar rápidamente estas publicaciones.

Es una nueva alternativa a las cadenas que, para conseguir que le hagas un "forward" a un mensaje de correo, te mandaban – despiadadamente – la foto de un niño supuestamente perdido, o el típico: te va a caer un avión encima si no lo re envías en 10 segundos.

En cualquiera de los casos mencionados: viralidad o ranking en buscadores, este tipo de publicaciones caen en el facilismo, cero creatividad y, lo peor, el chantaje.

Todos estamos en la búsqueda de "likes" o de "compartir" Esa es la lógica actual que mueve el mundo comercial, pero la intención del marketing de contenidos es generar valor, es decir, contenidos de interés para los usuarios y hay muchas maneras: investigando blogs con información relevante que inclusive permiten y solicitan que la compartas, creando nuevos contenidos, publicando fotografías propias, diciendo cosas amenas e ingeniosas, en fin: aportando al mundo.

Seguro no es la forma fácil de hacerlo, pero sin duda es la correcta, porque, tarde o temprano, las personas se darán cuenta del truco y la integridad de imagen se verá afectadas.

Por mi parte adelanto una disculpa: lo siento, no pondré like a ningún anuncio que contenga este tipo de camuflajes, pero estaré feliz de hacerlo cuando vea contenidos ingeniosos o de calidad.

Lamento si hubo un poco de veneno en estas líneas, pero es que a veces ... bueh, ustedes me entienden

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